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La información, una de las claves para prevenir el cáncer

La generación de información de buena calidad sobre el cáncer en la Argentina es un objetivo prioritario e inmediato que persigue el Ministerio de Salud a través del Instituto Nacional del Cáncer (INC). Mañana se conmemora el Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer.
Javier Osatnik, integrante del Consejo de Dirección del INC,  dijo que la reducción de la mortalidad es una tarea cuyos resultados podrán verse "a mediano o largo plazo".
“Informar es una prioridad de ahora, esa es la directiva que hemos recibido del ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur. Por eso el Instituto acompaña todas las estrategias de prevención, elabora y desarrolla material informativo para ponerlo al alcance de la población y del cuerpo médico de todo el sistema sanitario argentino”, expresó.

Con la creación del INC, dispuesta en septiembre de 2010 por la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, “el Estado toma conciencia y prioriza todo el trabajo que hay que hacer en materia de control del cáncer”, señaló Osatnik.
“Los resultados tienen que verse en el corto, el mediano y el largo plazo. Como objetivo inmediato, estamos comprometidos con que la gente esté bien informada. A mediano y largo plazo, por ejemplo de 10 a 15 años, vamos a tener un panorama global a nivel país con estimativos reales en materia de reducción de mortalidad por cáncer”, agregó.

“El eje informativo es fundamental. Cómo se genera la información, a quién está destinada, qué información estamos dando y con qué evidencia la estamos soportando es lo que desde el INC pretendemos garantizar. Decir si la incidencia de un cáncer en el país aumenta o disminuye también requiere de cierta rigurosidad en un método porque es una estimación que uno hace en forma transversal”, consideró el médico.
Además de “generar información de buena calidad para contar con estimaciones que sean comparables unas con otras en el tiempo”, es necesario “sumar fuentes de información, no sólo recurrir a las estadísticas vitales, sino también a los datos de los registros de base poblacional, que se nutren de muchos otros factores”, evaluó.

Actualmente en el país existen diez registros de tumores de base poblacional que cubren al 32,3 por ciento de la población del país, mientras que hay cinco provincias en las que están en fase de desarrollo. “Estos registros son la masa crítica de nuestra información de los próximos años. Utilizando las mismas herramientas, las mismas formas de recopilar, registrar y comunicar, van a ser quienes construyan los esquemas informativos que necesita el Estado y la población para saber cómo estamos evolucionando y qué tendencias existen en materia de cáncer”, detalló Osatnik.

El INC trabaja para que estos registros cuenten con los medios y los recursos necesarios para funcionar. "Durante el año pasado enviamos especialistas a capacitarse en la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC), lo que permitió que luego se hicieran encuentros de actualización y capacitación a nivel local. No es necesario que cada provincia o distrito sanitario tenga un registro, lo importante es que estén representados el norte, el centro y el sur, lo urbano y lo rural, que tenga una muestra representativa de lo que sucede en materia de cáncer en el país”.

El cáncer en la Argentina

El cáncer es, en gran medida, prevenible. Muchos tipos de cáncer se pueden evitar al adoptar hábitos de vida saludables, realizar controles regulares de salud y evitar la exposición a elementos tóxicos que predisponen al desarrollo de tumores.

La detección en las primeras fases de su desarrollo otorga muchas posibilidades de que los cánceres sean tratados y curados. Incluso en etapas avanzadas de la enfermedad se puede retrasar su progresión y durante el transcurso de la enfermedad se puede controlar o reducir el dolor.

El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que, de no mediar intervención alguna, 84 millones de personas habrán muerto de cáncer entre 2005 y 2015. Si bien se observa una tendencia a que la mortalidad disminuya en los últimos 30 años, la misma está asociada a “diferentes factores, como el acceso a nuevas tecnologías, a buenos servicios con capacidad diagnóstica y terapéutica, y a que la gente toma conciencia de lo que implica la alimentación saludable, no exponerse al humo de tabaco y cuidarse del sol”, explicó Osatnik.
“Probablemente esto también se debe a que hace dos o tres décadas no había tanta energía puesta por organismos públicos y del Estado en todo eso, pero desde hace diez años en todo el mundo existe un movimiento hacia la priorización de las enfermedades no transmisibles y nosotros estamos sumándonos a este nivel de alarma mundial”, sostuvo.

El escenario que se encuentra en la Argentina, según datos elaborados por el Sistema de Vigilancia Epidemiológica y Reporte del INC –en base a registros de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) de la cartera sanitaria nacional–, indica que en 2008 la mortalidad por cáncer en ambos sexos acumuló un total de 58.012 defunciones, predominando el cáncer de pulmón con el 15 por ciento, el de colon-recto con el 11,4 por ciento y el de mama con el 9,1 por ciento.

Si se analiza la información desde el género de los afectados, se observa que los cánceres con mayores porcentajes de mortalidad entre las mujeres son el de mama (20%), colon-recto (11,3%), pulmón (9,2%), páncreas (7,2%) y cuello de útero (6,4%). Entre los hombres, el de pulmón provoca el 21% del total de defunciones por cáncer, seguido por el de próstata (12,2%), colon-recto (11,6%) y páncreas (6,1%).

A partir de estos datos, se desprende que el agente central a prevenir es la exposición al humo de tabaco. “En nuestro país hay unos 40.000 casos nuevos de cáncer anuales que tienen que ver con la exposición al humo de tabaco”, señaló Osatnik y agregó que “no sólo el cáncer de pulmón está asociado al humo de tabaco, sino también el de vejiga, laringe, boca y lengua, por lo tanto el hecho de que las personas tomen conciencia  es fundamental para evitar la iniciación en la actividad tabáquica o para fortalecer los trabajos de cesación”, tarea que el Ministerio de Salud de la Nación viene desarrollando de manera sostenida.

Otra manera de “prevenir a futuro el desarrollo de nuevos casos es mejorar la característica de lo que comemos. Sabemos que si ingerimos más frutas, verduras y menos alimentos basados en carnes y grasas vamos a disminuir la incidencia del cáncer colorrectal y de mama, que son patologías frecuentes”, enfatizó.

El integrante del Consejo Directivo del INC también mencionó “la estrategia de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), que tiene una vinculación directa con la prevención del cáncer de cuello de útero”.
El año pasado la vacuna contra el VPH fue incorporada al Calendario Nacional de Vacunación, por lo que su aplicación es gratuita y obligatoria para todas las niñas de 11 años. Junto al Papanicolaou (PAP), es la principal herramienta de prevención de una enfermedad que en Argentina provoca 2000 muertes anuales.

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